jueves 11 de septiembre de 2008

Una isla abrumada

Así va nuestra vida de pueblo. Resbalamos, caminamos sin rumbo, damos bandazos a diestra y siniestra. Somos una isla estropeada por tantos problemas. Somos muchas tribus con muchos caciques. Cada cual en su territorio bien delineado. Nos dividen muchas cosas y no contamos con un solo puente por donde podamos pasar y darnos las manos. Los partidos políticos son como gangas de maleantes que han secuestrado la isla para cada cual sacar los mejores beneficios posibles. Primero es el partido, luego el pueblo. La carne para el primero, el hueso para el segundo.



La corrupción abruma. Y la claque política es la reina que se lleva todas las medallas de una corrupción que no tiene paralelos. De nada sirven las tantas leyes y reglamentos existentes para, supuestamente, atajar ese monstruo. Todo el mundo habla de valores, de moral y de ética. Pero los resultados que conocemos no nacen de esas fuentes de pensamientos altruistas. Todo lo contrario, cada día se develan nuevos casos de corrupción y el pueblo se desvela por no saber qué hacer. La cárcel no es un detente para la corruptela bárbara que arropa nuestra isla. Tal vez tengamos que seguir el camino de China, donde la corrupción termina en fusilamiento. ¿Acaso será necesaria una revolución como la francesa, donde los cuellos eran acariciados por la guillotina?



Las promesas de los políticos siempre son las mismas. Se habla de más educación, de más policías, más jueces, más leyes. Unos hablan de mano dura contra el crimen. Otros hablan de descriminalizar algunos vicios, como la droga. Otros hablan de penas más severas. Este catálogo de muros y murallas contra la corrupción ya ha sido ensayado en otros tiempos. Y hoy tenemos más corrupción que nunca antes en nuestra historia. ¿Será un gen que predispone a la persona a exhibir tan podrida conducta? ¿Por qué nuestros expertos no acaban de dar con la solución a tantos problemas que abruman a nuestra isla? Teorizar es simple, la gran dificultad está en erradicar. Para conseguir una mejor sociedad hombres y mujeres tienen que dar un cambio radical en sus proyectos de vida. Hay que buscar una nueva ruta por donde transitar. Hay que botar la vieja personalidad y vestirnos con una nueva. Hay que usar más el cerebro y menos la barriga. Hay que enseñar, hay que inculcar, hay que modificar conductas, hay que retomar la vieja tabla de valores y principios que tan bien iba señalando el camino de la corrección.



Los líderes políticos han convertido a los partidos y al gobierno en todos sus niveles en centros de empleos. Encontramos ayudantes por todo los pasillos del Capitolio, la Fortaleza y las agencias de gobierno. Los contratos se confieren como diplomas en día de graduación universitaria. Asesores que ganan pesadas cargas de billetes y el pueblo nunca sabe cómo es ese desempeño y qué bien le han producido al pueblo. Todos se tapan, todos se justifican. Así es que se le da el marronazo al pueblo. Luego se habla del poder del voto. Los más cínicos lo llaman el “sagrado” derecho al voto. Y la nueva juventud, idealista e ignorante, se traga el último cuplé democrático: “Si no votas quédate calla’o”. Si el voto es sagrado, entonces las contribuciones tienen que tener un halo de gloria. ¿Cuál es más importante? Dígalo usted…



Hoy sabemos con más certeza, una cruel, de cómo al resguardo del calor de unas reuniones secretas se le clavó el puñal por la espalda al pueblo en el asunto del IVU. Ese 7% tan falto de escrúpulos que tiene a nuestra isla bailando en la cuerda floja. Líderes de ambos partidos –PPD y PNP- nos llevaron al cadalso. Nos vendieron como lechón en día de Noche Buena.



El que vota que siga votando. El que se abstiene que siga absteniéndose. Y la nueva juventud que se dedique a adiestrar su mente para que alcance un mejor conocimiento de cómo es el juego político. Que no rinda su conciencia a llamados encantados de artistas que solo buscan más fama y dinero. Lee, escucha, argumenta y pon todos tus sentidos a trabajar para que puedas hacer una decisión más afín con tu conciencia. Nuestra isla está en quiebra moral, política, económica y religiosa. Hay que caminar con pie de plomo. El astuto ve el peligro y lo esquiva. El necio se equivoca todos los días. Juventud, no empeñes ni empañes tus mejores días y años de forma tal que luego no tengas lágrimas para arrepentirte.





Queda de ustedes,



Arturo Cardona Mattei

Caguas, Puerto Rico

lunes 1 de septiembre de 2008

Una joya de discurso

La Convención Demócrata Nacional de 2008, ya es historia reciente. Por ella desfilaron sus más grandes exponentes y sus oradores más brillantes. A la hora de escoger los más sobresalientes, sin lugar a dudas, tenemos que decidirnos por los Clinton. Si político alguno quiere conocer el arte de la oratoria, entonces tiene que acudir a esa escuela que dominan a la perfección Bill y Hillary Clinton. Su estilo, su vocabulario y su poder para transmitir sueños y esperanzas no tienen parangón. Ahora bien, una nueva estrella surge en el firmamento político dentro del Partido Demócrata: Barack Obama va tras esas credenciales.

Todo imperio cae, toda dinastía desaparece, todo poder se esfuma. Así acaba de ocurrir con la gran dinastía política de los Clinton. En una contienda larga, costosa y cerradamente reñida los Clinton han pasado a un segundo nivel dentro del Partido Demócrata. De ninguna manera quiero esto decir que los Clinton hayan sido arrinconados y que no van a tener una participación de envergadura en la campaña nacional que está a punto de ser lanzada. Dolorosamente, ellos han reconocido su nuevo puesto y su nueva misión. Pero siguen siendo imprescindibles. Así lo ha expresado su nuevo líder, Barack Obama.

Creo que las circunstancias y realidades que vive la sociedad norteamericana favorecen al Partido Demócrata. Esos puntos fueron muy bien tocados y explicados por el binomio Bill y Hillary Clinton en sus respectivos discursos ante la Convención. Los delegados, y un público de más de ochenta mil personas fueron conmovidos por el arte oratorio que tienen los Clinton para llegar a mentes y corazones de quienes los oyen.

Una sangrienta guerra, una economía que está acabando con el “sueño americano” y una política de garrote internacional están poniendo a la nación norteamericana en un bajo nivel de aceptación por parte de otras muchas naciones importantes en el mundo. Los roces diplomáticos son interminables. Las suspicacias contra Estados Unidos se pasean por todas las latitudes y geografías del planeta. Este va a ser el flanco ofensivo de los demócratas por los próximos dos meses de campaña. Burros y elefantes pronto se enfrascarán en una batalla política ardua y costosa tratando de obtener el favor del pueblo norteamericano. La Casa Blanca es la meta.

Lo que leemos, oímos y vemos a diario nos dicen claramente que hay un profundo disgusto del pueblo norteamericano con la forma y manera con que se están tratando los asuntos domésticos e internacionales. El despilfarro de dinero en una guerra tan sin sentido está acabando con la paciencia de sus ciudadanos. Son miles de millones de dólares que se explotan diariamente. Dinero este que no produce absolutamente nada positivo para ese pueblo aflijido. Claro, los ricos siguen en sus riquezas y los pobres trotan en sus flaquezas. La industria de armas, como las petroleras, continúan amasando ganancias nunca antes vistas. Es una vergüenza nacional que unos 45 millones de ciudadanos norteamericanos no tengan una cubierta médica. La raíz de ese mal estriba en una filosofía económica ultraliberal de maximizar las ganancias en el tiempo más corto posible. Toda ganancia la quieren hoy. Mañana es tarde.

El senador Barack Obama ha sido atacado por la ponzoña venenosa de unos individuos y grupos radicales de derecha que olfatean socialismo en toda idea que se quiera desarrollar a favor de la clase media y pobre de la nación norteamericana. Sin embargo, esas son las ideas que tienen a Europa en la vanguardia en el campo de la medicina, la educación y el trabajo. Por lo menos, unas doce naciones europeas tienen un nivel de vida más alto que el de los Estados Unidos. Pagan muchos impuestos, pero viven más felices. Y se ríen delsueño americano”.

Hay un informe de la Casa Blanca que levantó un gran revuelo en Puerto Rico, pues en el mismo se esboza la teoría de que el Congreso, con su poder omnipotente, puede disponer de la isla cuando quiera y como quiera. O sea, que puede vendernos, regalarnos, intercambiarnos y hasta despojarnos de la ciudadanía. Por lo tanto, propongo que se cuaje un plebiscito para que ese poder sea ejercido, para que seamos inmediatamente vendidos, regalados y/o intercambiados a una de esas doce naciones europeas. Tal vez así se cumpla con aquellos sueños invasores que tuvieron algunas potencias europeas tratando de arrebatarle a España este gran terruño.

Queda de ustedes,

Arturo Cardona Mattei

Caguas, Puerto Rico

sábado 23 de agosto de 2008

Cristianos y musulmanes


Por siglos los cristianos han matado cristianos. Por siglos los musulmanes han matado musulmanes. Ambas religiones tienen en sus libros sagrados unos altos principios y valores que tienen que ver con la vida humana. En ellos se exhorta a sus seguidores a ser ejemplos de amor, concordia y paz. Lamentablemente, siglos de experiencias malvadas y hechos sangrientos nos dicen que son dos alas de un mismo pájaro: volando por aires espirituales contaminados y bebiendo y dando a beber aguas de ajenjo. Al día de hoy ese ambiente infectado no ha variado para bien, sino que va de mal en peor. Vemos cómo la cristiandad y el islamismo siguen por la via libre de querer imponer una teocracia terrenal, creyéndose que están en los tiempos del rey David. Hoy no existe aquella sociedad teocrática.


En Estados Unidos la carrera presidencial sigue subiendo su tono político, y como siempre, la cristiandad de derecha, brazo político del republicanismo, continúa metiendo sus dientes y lengua en el circo político nacional. Su atrevimiento no tiene frenos. Y los políticos, no se hasta cuándo van a jugar el mismo juego, siguen sometiéndose a estos falsos representantes de Dios en la tierra. Acuden a invitaciones y se someten a interrogatorios para auscultar el grado religioso de cada candidato. Luego, esos líderes religiosos hacen sus recomendaciones a sus respectivas feligresías. Esa es la falsa religión que sigue nadando por las aguas turbias que falsean los verdaderos principios y valores que fueron enseñados por Jesucristo y sus apóstoles.


El senador Barack Obama tiene todas las cartas perdedoras a su lado cuando a esos debates se somete. Esa misma cristiandad perversa es la que ha metido su hocico en la palestra política para meterle miedo a la nación regando inuendos sobre su persona y sus ideas religiosas. Sus discursos los han llevado hasta niveles del fastidio tratando de convencer a todo el mundo que este senador es un peligro inminente para los americanos. No descansan en esa faena.


Ahora bien, el senador John MaCain sí tiene las cartas del triunfo en esos debates amañados. Es el hombre de la derecha que mejor representa los ideales “cristianos” de esos grupos. No importa que tenga secuestrados a toda una juventud norteamericana peleando por cien años contra la militancia musulmana/islámica de Irak y Afganistán. Esa derecha reaccionaria religiosa norteamericana fue la que llevó al actual presidente George Bush a la Casa Blanca. Hoy la nación norteamericana está agobiada y arrepentida de esa decisión. Como ocurrió en Vietnam, ahora también se está buscando afanosamente una salida honorable de esos campos de guerra. El gran poderío militar de Estados Unidos no ha podido resolver los asuntos políticos ni económicos ni religiosos de esas tierras extrañas y lejanas.


En esos debates políticos/religiosos el senador Barack Obama tiene que defenderse con uñas y dientes porque tiene que dejar claro que él es un cristiano más de esos tantos millones que llenan esas filas de hombres y mujeres tan inmaculados que en cualquier momento podrían partir hacia los cielos infinitos. Sería bueno que el llamado Rapto llegara en estos días para saber, de una vez y para siempre, quiénes son los escogidos y quiénes los malditos. Pero, ¿qué diferencia habría entre un presidente “cristiano” y uno islámico? ¿Qué diferencia habría entre un presidente y una presidenta? ¿Qué diferencia habría entre un presidente blanco y uno negro? ¡Ninguna! Cuando de defender los intereses mundiales de la nación norteamericana se trate, vamos a tener y sufrir los mismos riesgos y consecuencias. Cuando haya que dar la orden de guerra el color de piel, los sentimientos religiosos y el sexo no tendrán el más mínimo peso. Los intereses nacionales están por sobre los intereses individuales.


El pastor inquisidor en ese debate político/religioso fue Rick Warren, que rige sobre una megaiglesia, de esas que ha desarrollado la cristiandad norteamericana. Es allí donde se aprende la teología de la prosperidad. Los sermones siempre giran sobre cómo tener todas las amenidades de la vida terrenal. Pues, en lo que llega el Rapto hay que entretenerse en algo. Así son estos mortales. Pobre de los apóstoles, que fueron perseguidos, azotados, encarcelados y asesinados. Ninguno probó riquezas. Trabajaban con sus propias manos para mantenerse. No le metían miedo a nadie con un infierno eterno. Tampoco se metían en los asuntos del Estado. Nada de política entre ellos. Jesucristo les enseñó: “Ustedes no son parte de este mundo”. Y así lo hicieron.


Los apóstoles de hoy son otros. Los genuínos no andaban con trucos. Los de hoy recurren a todos ellos. Los de hoy machacan día y noche sobre la teología de la prosperidad. Aquellos primeros caminaban día y noche enseñando la pureza de la palabra recibida de Jesucristo.


Queda de ustedes,


Arturo Cardona Mattei

Caguas, Puerto Rico

domingo 17 de agosto de 2008

La violencia no ceja



No bien comenzado el año 2003, y ya estábamos en guerra. Estados Unidos usó su fuerza bélica y su mollero diplomático para invadír a Irak. Al día de hoy el Congreso investiga las irregularidades y mentiras esgrimidas al mundo entero, que dieron pie a tan sangrienta intervención militar. Científicos evolucionistas opinan que nuestra descendencia animal es la causa directa de nuestra naturaleza violenta. Según esta teoría, "estamos atrapados en un ciclo de violencia del que es imposible escapar". Sin embargo, la violencia entre los animales es parte innata de su naturaleza para saciar sus necesidades básicas. Dentro de esa naturaleza violenta está el matar. Pero el hombre no tiene que ser así. El hombre tiene inteligencia, no instintos. El hombre posee el don del libre albedrío. Puede escoger entre el bien y el mal. Tiene libertad para hacer decisiones, algo que no tienen los animales.

El cuadro mundial es aterrador. La violencia individual, de grupos y de naciones es algo que tiene a la raza humana en constante expectativa. ¿Qué ocurrirá mañana? Nadie lo sabe con certeza. El hombre parece perder su mejor sentido de conservación; se ciega, se embrutece, se aniquila. La violencia mundial está fuera de control. El mismo día que el mundo invade deportivamente a China, ese mismo día el Oso ruso invade con tanques y aviones a la pequeña Georgia, país que busca su sitial en el concurso de todos los países libres. Ahora Georgia es un país soberano y esa escalada militar nos puede traer otra conflagración de tipo mundial. La borrachera y locura humanas siguen su tono ascendente.

Muchos son los factores que llevan a esta conducta tan brutal y salvaje. No hay sociedad alguna que esté libre de esta locura. La Organización Mundial de la Salud afirma: "la violencia está presente en todos los países del planeta; casi ninguna comunidad es inmune a ella". La desintegración familiar es un factor que tiende a crear ciudadanos que no respetan las normas establecidas. La falta de cohesión familiar tiende a dislocar los valaores que se suponen pasen de padres a hijos. Los grupos extremistas y las sectas tienen un largo historial de violencia. Recordemos el atentado con gas nervioso perpetrado en el metro de Tokío en 1995. Otro caso notable fue el suicidio colectivo de Jonestown [Guyana] y el fallecimiento de 69 adeptos de la Orden del Templo Solar [en Suiza, Canadá y Francia]. Los medios de comunicación son otro factor de importancia que contribuyen a esta escalada de violencia tan rampante. El doctor Daniel Borenstein, presidente de la Asociación Americana de Psiquiatría, señaló: "Ahora mismo existen más de mil estudios, respaldados por más de treinta años de investigación, que demuestran que hay una relación causal entre las violentas imágenes que emiten los medios de comunicación y el comportamiento agresivo de algunos niños".

En otras palabras, la violencia se está aprendiendo a edades más tempranas gracias a la tecnología moderna de las comunicaciones. Hoy la violencia es nuestra huesped. Sin ser invitada llega y se apodera de nuestros hogares, de las mentes frágiles de nuestros niños. Los video juegos violentos están acarreando que nuestra sociedad esté produciendo ciudadanos más violentos a más temprana edad. La droga y la facilidad con que se obtienen armas de todo tipo, también son factores que inciden directamente en el grave problema de la violencia mundial.

Ante este cuadro tan desalentador los gobiernos parecen estár secos de ideas e iniciativas. Toda legislación pensada y ejecutada no parece tener grandes efectos positivos de largo alcance. Paz, seguridad y felicidad parecen sueños alejados de las mentes y manos de todos los pueblos de este planeta. La situación es grave y delicada, y no hay remedios ni soluciones en el cercano horizonte.

¿Cómo salír de este embrollo? ¿Existirá alguna salida? ¿Vendrá de alguna organización humana esa solución tan necesitada y esperada? Hasta ahora todas las teorías y filosofías sociales han fracasado en su noble empeño por encontrar una saludable salida a tan horrible locura humana. En tan espartana lucha se nos van tremendos recursos humanos y económicos. Pero seguimos ahogándonos en la misma tierra movediza. Algo nuevo tiene que surgír.

Todo indica a una sola solución proveniente de una sola dirección: una intervención divina. De esa fuente nos llega lo siguiente: "Solo un poco más de tiempo, y el inícuo ya no será; y ciertamente darás atención a su lugar, y el inícuo no será".

Sinceramente queda,

Arturo Cardona Mattei

Caguas, Puerto Rico

sábado 9 de agosto de 2008

El voto en la estadidad

En verdad, no tengo la menor idea de cuanto dinero se le ha despilfarrado al pueblo de Puerto Rico tratando de convertirnos en el estado 51 de la nación norteamericana. El esfuerzo ha sido uno titánico. Se nos han pintado bonitos escenarios y grandes bondades se nos han vendido como si se tratara de bendiciones celestiales. Desde que el general Nelson A. Miles mojó sus botas y sus estrellas en las aguas saladas de Guánica, esas bondades y bendiciones empezaron a salir como pollitos de debajo de las alas de una buena madre gallina. Promesas fueron prometidas, promesas fueron despedidas. Pero nada de eso amilanó a aquellos primeros anexionistas del patio borincano.

Desde aquel mismo día de tan histórico desembarco, se dio el tiro de salida en una larga carrera por llegar a la meta: la estadidad. Nuevos corredores se fueron sumando en esa larga lucha. A ese escenario han subido muchos actores; unos de alto rango, otros de poco peso. Sin lugar a dudas, don Luis A. Ferré ha sido el hombre que más hondamente ha calado en todos los círculos políticos de los Estados Unidos. Su carisma y su nobleza fueron atributos que le consiguieron tal estatura política en el Congreso. Don Luis es el padre de esa criatura política llamadaEstadidad Jíbara’. Solo cuatro años estuvo como gobernador de Puerto Rico. Pero su mayor anhelo no fue satisfecho por el Congreso. Desde el día del parto aquella criatura empezó a tener dificultades al respirar y su crecimiento ha sido embarazoso. Al día de hoy la estadidad sigue estancada en primera base, sigue con los mismos pañales ‘newborn’. Luego de don Luis, otros muchos líderes han tomado la batuta, pero ninguno ha gozado del privilegio de saberse tan querido por el Congreso norteamericano.

Si Puerto Rico entrara en ese exclusivo Club de los 50, ¿qué peso político tendría nuestra isla? ¿Cuánto valor tendría nuestro voto en las contiendas presidenciales? El mismo sistema político y constitucional tiene la respuesta. La democracia norteamericana tiene una enorme lacra dentro de su propia Constitución. Ese achaque se llama: Colego Electoral. Ya sabemos que son los votos de este sistema los que eligen al presidente y vice-presidente de la nación. También sabemos cuán baja es la participación de los votantes. Por eso es que esas dos importantes posiciones se consiguen con menos del 50% de los electores. Esa herida es una grande dentro del sistema político norteamericano. Enmiendas diversas se han presentado ante el Congreso, pero hasta el día de hoy nada se ha podido lograr para erradicar dicha aberración constitucional.

Al presente, once estados tienen en conjunto la población necesaria para elegir al presidente y vice-presidente. Ellos son: California, Texas, New York, Florida, Illinois, Pennsylvania, Ohio, Michigan, Georgia, North Carolina y New Jersey. En total suman 271 votos electorales. Cabe la gran posibilidad de que un candidato se lleve esos once estados, dejándonos con la gran incertidumbre del valor del voto del resto de los ciudadanos. Si concluimos que esos millones de votos no tienen ningún peso ni valor, entonces esos votantes podrían ser ciudadanos de segunda clase. Habrán hecho un ejercicio fútil al ir a las urnas.

En el caso de Puerto Rico, jamás ni nunca sus votos serían necesarios para elegir al presidente y vice-presidente. Matemáticamente es imposible que Puerto Rico aumente su población hasta alcanzar los millones necesarios para entrar en ese pequeño grupo de estados privilegiados. . Necesitaría, al menos, nueve millones de habitantes. De lo contrario, su poder político sería nulo. Entonces, ¿dónde está el mollero de la Estadidad Jíbara? ¿Qué importancia tendría nuestra isla en una carrera presidencial? ¿Cuántas veces seria visitada? ¿Cuánto dinero se gastaría en propaganda para atraer a los votantes? Aun Alaska, con su enorme geografía y sus vastos recursos naturales, no tiene gran atracción en esas contiendas políticas. Su población de 683,478 habitantes y sus tres votos electorales no mueven a ningún candidato presidencial a darle alguna importancia. Lo del petróleo se mueve en otras habitaciones menos visibles.

Luego, ¿cómo nos van a llegar las bendiciones de la estadidad? Seríamos, irremediablemente, más pobres que Mississippi. Solo migajas saltarían de esa rica mesa en nuestras faldas. Seguiríamos arrastrados, políticamente hablando, y pidiendo más cupones de alimentos. Y nuestro poder politico de 7 representantes y dos senadores quedaría como el trofeo mayor alcanzado por nuestra Estadidad Jíbara.

¿Borraría la estadidad nuestros horrores políticos y financieros? ¡Unjú!, dijo el jíbaro.

Queda de ustedes,

Arturo Cardona Mattei

Caguas, Puerto Rico

domingo 3 de agosto de 2008

¡Eureka!

Creo que el gran Almirante Don Cristobal Colón, va a quedar humillado con los siguientes descubrimientos científicos. El mundo ya está enterado de los grandes problemas energéticos que sacuden a nuestro planeta Tierra. Son muchos, y otros se seguirán sumando a esta pesada cadena. Cada día que pasa nos llegan nuevos informes científicos que nos ponen a pensar en cual será nuestro destino, a corto y largo plazo. El Tarot no tira nada bueno. Y los malhechores futuristas aún no han venido con ninguna esperanza para este gran terruño sideral. Somos más de 6 billones de titulares que vamos viajando a una velocidad increíble en una diminuta pelotita de tierra, que es nuestro hábitat.

Puede que nos quedemos sin luz ni agua. Entonces, la tierra no produciría nuestros alimentos. Luego, el hambre sería nuestro cuadro diario. Y de allí, el mundo pasaría a la muerte. Flora, fauna y humanidad serían cosas de un mundo fantasmagórico. El hombre, afanosamente, busca todos los medios conocidos para tratar de cambiar tan horrendo destino. Sin agua no es posible la vida, tal como la conocemos. Y la que hay disponible se está quedando corta para la imparable demanda mundial. Por otro lado, la propia naturaleza nos reta tirándonos agua en exceso en unos lugares, y dándonos penosas sequías en otros. Las áreas de desiertos van creciendo y las de bosques van mermando. Ecuación esta que nos pone los pelos de punta. Como que la naturaleza y los perversos intereses de ciertos grupos de la humanidad nos van ahogando sistemáticamente. Nos tienen un garrote muy bien puesto. Ese satánico instrumento de muerte lo usaron vilmente los españoles contra los indios de la América descubierta y colonizada por ellos.

Que no panda el cúnico”, que la ciencia parece tener en sus manos la salvación de este planeta y de todo lo que en él existe. Veamos.

La comunidad científica nos dice lo siguiente: “¿Cuánta energía irradia el Sol? Esta estrella se encuentra a unos 93 millones de millas de nuestro planeta. Sin embargo, en un día soleado, puede llegar a provocarnos ampollas en la piel. En realidad, a la Tierra apenas llega alrededor de una milmillonésima parte de su energía, pero esa mínima fracción es suficiente para sustentar la vida en nuestro planeta”. Continúa la ciencia con más datos, diciendo: “La energía total que desprende el astro rey bastaría para sostener 31 billones de planetas como la Tierra”. Por medio de la página de Internet de Space Weather Prediction Center, propone otra forma de calcular esa enorme radiación: “si la energía que el Sol produce en un solo segundo pudiera almacenarse, se podría satisfacer el actual consumo energético de Estados Unidos durante los próximos nueve millones de años”. Pa’ luego es tarde. Botemos el petróleo y cojamos el Sol por el rabo.

Es tan enorme la cantidad de calor que produce el Sol, que si esta estrella dejara de producir energía hoy, “en la Tierra no se sentiría una diferencia notable hasta dentro de 50 millones de años”. La ciencia, la verdadera, nos mueve a la esperanza. Tiene que haber alguna solución, a corto y a largo plazo. La ciencia, nebulosamente, dice que “el universo surgió de repente hace unos 14 mil millones de años”. Y la Biblia, sencilla, poética y atrevidamente dice: “ En el principio Dios creó los cielos y la tierra”. Y promete que esta jamás será destruída. Luego nos provoca de la siguiente manera: “Levanten los ojos a lo alto y vean. ¿Quién ha creado estas cosas? Es Aquel que saca el ejército de ellas aun por número, todas las cuales él llama aun por nombre. Debido a la abundancia de energía dinámica, porque él también es vigoroso en poder, ninguna de ellas falta”.

Hace años la ciencia está auscultando los cielos y sus planetas para ver dónde hay agua y vida. Recientemente, la NASA está dirigiendo sus esfuerzos a una de las lunas de Saturno, pues todo parece indicar la posibilidad de que allí exista agua en su forma líquida. Tal estudio será largo y muy costoso. ¿Podrán nuestros apremiantes problemas esperar por una solución científica fuera de nuestro propio planeta? En efecto, nos llena de humildad comprender nuestra insignificancia en comparación con la inmensidad del universo.

Para terminar: si la propia ciencia descubriera agua en su forma líquida en algún lugar del universo, eso haría tambalear su tan mimada teoría del Big Bang.

Queda de ustedes,

Arturo Cardona Mattei

Caguas, Puerto Rico.

La pobreza consume la humanidad

La pobreza no puede medirse únicamente en términos económicos. También nos muele la pobreza de ideas que existe entre nuestros líderes sociales, políticos y religiosos. La vida del ser humano en este planeta siempre ha estado marcada -como un carimbo pernicioso- por la enorme pobreza de una inmensa mayoría de su población. Según los datos proporcionados en junio de 2002 por el Banco Mundial, "en 1998 vivían 1.200 millones de personas en todo el mundo con menos de un dólar al día, y 2.800 millones sobrevivían con menos de dos dólares al día". En suma, son 4 mil millones de seres humanos que viven atrapados en unas condiciones económicas desgarradoras. El monstruo de la pobreza tiene tentáculos largos y profundos en todas las latitudes, culturas y sistemas económicos y políticos. Aquí en Puerto Rico, es innegable, tenemos unos números que ponen nuestra pobreza en primera fila en nuestra agenda social.

Las naciones -grandes y pequeñas, ricas y pobres- parecen haber llegado a un camino sin salida. El cuadro que se pinta es uno donde la pobreza sigue ganando terreno. Los ejemplos sobran. Argentina, en los últimos cuatro años, ha dado un giro acelerado hacia el empobrecimiento de su población. Según la Organización Mundial del Trabajo [OIT], la realidad de este país arroja cifras escalofriantes. Nunca antes vistas. Un 22% de los niños entre cinco y catorce años tienen que trabajar. El 40% de ellos dejan la escuela. La pobreza ha aumentado al 57.5%. Un 18.8%,o sea, 2.5 millones de personas llenan las filas del desempleo.

Los líderes mundiales tienen las prioridades sociales y económicas al revés. Las agendas políticas tienen secuestradas las necesidades humanas más apremiantes. ¿Cómo es eso? Las guerras son primero que la educación, la salud y otros muchos servicios sociales. El dinero es corto para estas necesidades de primer orden, pero los políticos levantan millones de dólares en pocos días para continuar sus carreras y agendas políticas. He aquí un ejemplo. El presidente George W. Bush vuela a la Florida -a la ciudad de Miami- y en menos de una hora recauda $1.8 millones. Luego se va a Tampa y allí -en tiempo relámpago- llena una bolsa con $1.2 millones.

Sin lugar a dudas, la ética y los valores sociales son arrastrados por el piso. La corrupción -tanto a nivel de gobierno como de empresa privada- se engulle las riquezas de las naciones. Las guerras y conflictos por razones culturales, económicas y religiosas tienen a este planeta sufriendo lo indecible. Son recursos humanos y monetarios que se despilfarran día tras día, año tras año. No existe ningún tipo de gobierno -incluyendo a la ONU- que pueda garantizar y viabilizar un sistema que realmente termine todos estos atropellos que existen sobre las espaldas de tantos millones de seres humanos esclavizados.

¿Acabará algún día la pobreza? Jesucristo dijo a sus discípulos: "A los pobres siempre los tienen con ustedes". El mal gobierno del hombre a lo largo de toda su historia es la raíz y comienzo de todas estas barbaridades. Los líderes siempre han tomado ventaja de sus posiciones de poder y privilegios. Los abusos han sido constantes y en aumento.

Una vez más la sabiduría bíblica nos arroja su luz. "¡Mira!, las lágrimas de aquellos a quienes se oprimía, pero no tenían consolador; y de parte de sus opresores había poder, de modo que no tenían consolador". Por eso los políticos buscan todo lo que esté a su alcance para perpetuarse en sus posiciones. Hoy en día la política es un negocio, es un centro más de empleos con formidables salarios, beneficios y privilegios.

Ahora se lanza la idea de enseñar religión en las escuelas públicas con la pretensión de mejorar la sociedad. Otra mogolla intelectual de nuestros líderes...todos ellos. Esto no es otra cosa que admisión de fracaso por parte de las iglesias de este enfermiso cristianismo que vivimos. Nuestra vida religiosa está tan contaminada como lo está el resto de la sociedad. Sus líderes son "ciegos guiando a otros ciegos". Y los políticos en tiempo de campaña, como estamos ahora mismo, abren sus escaparates prometiendo un futuro de dichas, sin penas ni angustias. Los quincalleros han salido para regalar su mejor surtido. Pero el pueblo sigue en la orfandad.

Queda de ustedes,

Arturo Cardona Mattei

Caguas, Puerto Rico